   Siendo uno de los más espectaculares y confiables defensivos en pisar los diamantes de la Liga Mexicana del Pacífico, Alfredo Amézaga rápidamente conquistó los corazones de la fanaticada seguidora de los Yaquis de Ciudad Obregón, y su talento fue reconocido en las 7 plazas restantes del gélido circuito béisbolero mexicano. Si estilo de juego joseador y aventado, y su tremenda velocidad en los senderos llamaron la atención de buscadores de grandesligas cuando Amézaga jugaba en la Liga Mexicana de Béisbol, y luego de un fugaz paso por las ligas menores, el “Fello” debutó en la gran carpa con los Angelinos de Anaheim haciendo mancuerna con su compatriota Benjamín Gil.
Esa temporada de 2002, Amézaga era utilizado como refuerzo defensivo y corredor emergente y solo vió acción en 13 encuentros, pero su guante fue convenciendo poco a poco a sus managers, quienes le fueron dando más y más acción en el terreno de juego.
El bat de Amézaga fue madurando y aunque nunca ha sido un bateador de poder, el contacto de Amézaga lo llevó a jugar con regularidad como patrullero central, intermedialista, tercera base y campocorto con los Marlins de Florida, donde consiguió cifras record para el de .265 en promedio de bateo con 5 jonrones y 32 carreras remolcadas.
En la LMP Amézaga es recordado por sus grandes lances y su agresivo corrido de bases, pero con su basto a conseguido conectar 19 cuadrangulares y 146 remolques, aderezando su trabajo con 224 pasaportes conseguidos y 126 estafas.
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