Ubicado dentro de la élite de lanzadores zurdos de especialidad, Ricardo Rincón brilla con luz propia en la baraja de lanzadores mexicanos que han llegado a la gran carpa, y parte de su éxito se debe a la proyección obtenida en los diamantes de la Liga Mexicana del Pacífico.
Rincón defendió los colores de los Algodoneros de Guasave en los inicios de su carrera, y saltó a la fama jugando para los Tomateros de Culiacán, con quienes obtuvo, entre otros muchos hitos, un campeonato de Serie del Caribe en 1996.
Este extraordinario lanzador zurdo, se caracterizo por su pitcheo inteligente, al no ser poseedor de una intimidante recta, sus lanzamientos curvísticos y sus cambios de velocidad le bastaban para sacar outs en cualquier diamante que pisó como uno de los mejores.
En 10 Temporadas en la LMP Rincón cosechó 17 triunfos a cambio de solo 11 descalabros, y luego de un breve periodo como abridor, pasó al rol que lo llevaría a la gran carpa, desempeñándose como relevista de especialidad.
Dejando un extraordinario promedio de efectividad de 3.16 durante sus diez campañas, Rincón llegó a los Piratas de Pittsburgh donde se combinó con su compatriota Francisco Cordova para lanzar un juego sin hit ni carrera, tomando el juego en la décima entrada para retirar en orden a los tres hombres que se enfrentó.
De ahí en adelante Rincón se convirtió en una pieza muy socorrida por los managers en el béisbol de los Estados Unidos al ser poseedor de un gran control fue considerado como uno de los mejores relevistas zurdos en la gran carpa.
En las Mayores Rincón lanzó once campañas, repartidas entre los Piratas, los Cardenales, Los Indios, Los Atléticos y los Mets, con quienes apenas hace un año todavía vio acción a sus 38 años de edad.
En su carrera ligamayorista Rincón obtuvo 21 triunfos por 24 derrotas, viendo acción en 565 juegos, manteniendo un formidable 3.59 en su promedio de efectividad de por vida.
|